Off Course

Diseñamos para liberar el valor y el sentido de cada marca y proyecto.

Compartimos, experimentamos y aprendemos

En 2008 creamos el estudio de diseño L’Orangerie. Hasta entonces Laia había recorrido el mundo trabajando en estudios en New York, Londres, San Francisco o Tokio. En cambio Pilar venía del mundo del arte y durante años se había dedicado a diversos proyectos multidisciplinares.

Si algo nos hizo tomar la decisión de trabajar juntas, es que ambas coincidíamos en que la curiosidad y la empatía eran la base del diseño.

Tomamos las riendas para innovar los negocios con el diseño

Con este enfoque empezamos a crear marcas diferentes y alineadas con sus negocios. Pronto descubrimos que debíamos ir más allá, porque sentíamos que la relación diseño-cliente que habíamos heredado desperdiciaba mucho valor.

Convertía a los encargos en listas cerradas de requisitos con las que era difícil ir más allá, limitando las oportunidades para innovar cada negocio o proyecto a través del diseño.

“Entendimos entonces que nuestro proyecto debía tener un enfoque estratégico e innovador y sobre todo, que no solo pertenecía a los diseñadores, sino que también debía implicar a los clientes, a sus equipos y a sus clientes“

Pilar Pascual Directora creativa de Off Course

Nos adaptamos constantemente

Por eso empezamos a trabajar involucrando mucho más a las personas en cada proceso y en cada fase. Escuchando sus necesidades reales, definiendo objetivos claros, cuestionando los briefings a través de la investigación y el análisis, e ideando en equipo.

Aún así este replanteamiento de las relaciones nos condujo a una nueva pregunta: si el branding es también y ante todo una relación entre las marcas y las personas, ¿qué debíamos sumar los diseñadores en esta relación?

Creamos historias, posibilidades y soluciones

Cuestionarlo comportaba otra reflexión que supuso un nuevo giro, y esta vez de 180º. Creamos nuestro estudio Off Course con una visión muy clara: las marcas tienen que movernos, no solo son necesarias porque nos conectan con la vida que queremos, sino por la que nos pueden ayudar a imaginar.

El mundo necesita crear nuevas historias, posibilidades y soluciones. Con urgencia y nosotros queríamos tomar ese reto.

“Ahora sabemos que la estrategia no es una finalidad, sino el canal a través del cuál las marcas aportan sentido a la vida de las personas porque se vuelven relevantes para su futuro. Así es como estamos enfocando las marcas de nuestros clientes, redireccionándolas para controlar su impacto en el mundo y apostando por el beneficio de las personas.“

Laia Palau
 Directora de arte de Off Course

Una opinión con fundamento

¿Hablamos?

Por encima de todo, nuestro propósito es hacer un trabajo honesto y disfrutar haciéndolo contigo.

Back to Top